Niños: ¿cómo comer bien en el desayuno?

En el supermercado, la incalculable variedad de productos de desayuno para niños nos hace preguntar: cereales, pan para sándwiches, galletas, pastas para untar… ¿Qué elegir para dar lo mejor a su hijo? ¿Cómo debe ser el desayuno ideal a su edad?

¿QUÉ DESAYUNO PARA NIÑOS SON SANOS?

POR QUÉ EL DESAYUNO ES TAN IMPORTANTE PARA LOS NIÑOS

Antes de interesarse por la composición “ideal” del desayuno, es importante comprender su interés. El desayuno es una comida esencial para recargar las pilas. Por la noche, el cuerpo ayuna Durante largas horas y se nutre de las reservas del cuerpo. Por lo tanto, es importante recargar las baterías del día levantándose, y esto es aún más importante para los niños a medida que crecen.

desayuno niños

El desayuno también es esencial a esta edad porque mejoraría su concentración y participación en clase.

LA COMPOSICIÓN DEL DESAYUNO DE LOS NIÑOS

Si bien el desayuno es esencial, la elección de alimentos es igualmente crucial. Por lo tanto, se recomienda que el desayuno de los niños esté compuesto de los siguientes elementos:

  • Un producto de cereales esencial para que su hijo no tenga hambre a media mañana. Este último debe ser preferiblemente integral (pan integral, bizcochos integrales, etc.). En cuanto a los cereales de desayuno, debe prestarse especial atención a la ingesta de azúcar añadida y a las etiquetas nutricionales.
  • Un producto lácteo: leche o jugo de verduras (excepto la leche de soja, que contiene fitoestrógenos que pueden perturbar el crecimiento del niño), yogur, requesón o queso, preferiblemente magro. Estos proporcionan el calcio y la vitamina D necesarios para el crecimiento y la fortaleza de los huesos.
  • Una fruta: una fruta fresca, un zumo de fruta (preferiblemente “zumo 100% puro”, es decir, sin azúcares añadidos) o una compota (sin azúcares añadidos) para rellenar de vitaminas, especialmente vitamina C, antes de empezar el día.
  • Un producto dulce (miel, mermelada, chocolate en polvo) o una grasa (mantequilla) pueden ser añadidos para la noción de placer. Pero sin compromiso y con moderación.
  • Tenga en cuenta que también es posible ofrecer a su hijo un desayuno salado mediante la adición de una fuente de proteínas, tenga cuidado de evitar los embutidos que pueden ser grasos y fuente de ácidos grasos saturados factor de la enfermedad cardiovascular. Así que opte por huevos (de 1 a 2 según la edad) o una o incluso dos lonchas de jamón blanco.

LA IMPORTANCIA DEL MEDIO AMBIENTE

Por supuesto, el ambiente del desayuno es igual de importante. Se debe tener cuidado de asegurar que el niño desayune en condiciones apropiadas. es decir, como para las otras comidas del día, en la calma y sin televisión.

Hablemos también de la importancia de la convivencia: reunirse en familia, compartir y discutir – nada es más agradable para empezar el día.

Pero ahora, ¿qué hacemos con todo esto? Aquí hay algunas ideas simples y equilibradas!

4 IDEAS EQUILIBRADAS Y COMPLETAS PARA EL DESAYUNO DE LOS NIÑOS

IDEA N° 1

  • Una pequeña ensalada de fruta fresca en temporada
  • Un requesón
  • Copos de maíz.

El truco de nuestro experto: prefiera cereales simples (muslis, copos de avena…) para adornarse (chispas de chocolate, 1 cucharada de miel, almendras, uvas, avellanas…) para aportar más sabores. Limite la adición de azúcar tanto como sea posible, ya que esto puede llevar a una dependencia temprana del azúcar.

IDEA N° 2

  • Leche semidesnatada: menos rica en grasa y con un contenido de calcio invariable respecto a la leche entera.
  • Cacao en polvo Van Houten
  • Galletas de cereales, un poco de mantequilla y una cucharadita de mermelada.

Consejo de nuestro experto: Elija chocolates con el contenido más bajo de azúcar (chocolate negro si es posible) o, en su defecto, cacao en polvo tipo Valor (sin azúcar añadida) tal como se utiliza aquí. Esto último es preferible a los chocolates en polvo como Nesquik que contienen una cantidad excesiva de azúcar. Puede endulzar (ligeramente) el chocolate con leche de su hijo para reducir su amargor: la ingesta será siempre menor que la de los chocolates en polvo como Nesquik.

IDEA N° 3

  • Un zumo de fruta: elija siempre el “zumo 100% puro”, en el que sólo se encuentran las frutas y sus azúcares naturales.
  • Pan integral con queso Emmental.

El truco de nuestro experto: si su hijo prefiere un desayuno salado, ¡no hay nada malo! El queso es una fuente de proteínas y calcio y se puede utilizar para variar los productos lácteos.

IDEA N° 4

  • Panqueques: fáciles y rápidos, se puede preparar la masa el día anterior (e incluso guardarla 1 o 2 días en la nevera) y cocinarlos para el desayuno. Serán apreciados por toda la familia y aportarán tanto calcio como carbohidratos complejos. También puede añadir avena a su pulpa para añadir más fibra.
  • Pasta “hecha en casa”: las pastas para untar comerciales son altas en grasa, azúcar y especialmente bajas en avellanas. Entonces, ¿por qué no lo prepara usted mismo con su hijo?
  • Compota: una buena alternativa para variar el consumo de fruta. Sin embargo, tenga cuidado de elegirlos preferiblemente “sin azúcar añadido”.
  • Y por supuesto, cuando no hay leche o jugo de fruta, ¡no olvides hidratarte con un gran vaso de agua!

¿Qué pasa si mi hijo no desayuna?

¡Que no cunda el pánico! Antes de ofrecerle el desayuno, deje que se despierte a su propio ritmo para abrirle el apetito. Y si eso no funciona, tome un desayuno “conveniente” de camino a la escuela y siéntese con él por unos minutos para que pueda comer tranquilamente antes de conocer a sus compañeros.

Y si no desayuna, ¿por qué no crear buenos hábitos ahora mismo para dar ejemplo a su hijo?

 

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